El nopal y su historia
La gracia del nopal se multiplica en muy diversos ámbitos. Así, el trabajo de Ernesto Velázquez se desarrolla como la expresiva crónica de una feria de los sentidos: fábula, conseja y chisme, relato heroico y cuento satírico. El nopal es imagen de una patria mítica, pero también juego burlón que sirve de escarnio para la torpeza, la falta de carácter. Lleva una dualidad en su ser; la misma que lo distingue en su estado natural. La vitalidad de esta “humilde” cactácea es la esencia popular mexicana y casi todas las regiones de nuestro país dan cuenta de un brillo propio y un valor ancestral. Su carácter lúdico y espiritual lo sitúa al mismo tiempo como un símbolo y una mercancía de cambio. Es soporte de la nación y deleite de una sociedad inscrita en el goce de los sabores.