Fuentes para la enseñanza de la Historia:
alternativas teóricas y prácticas
Desde hace algunos años se ha cuestionado la presencia de la Historia en los planes de estudio de los diferentes niveles educativos, bajo el argumento de discernir la pertinencia y congruencia de esta disciplina. En este sentido, el pasado es interpretado desde las inquietudes del presente, por ello se renuevan las narrativas del propio pasado y las fuentes empleadas para su interpretación.
Repensar las acciones pretéritas no necesariamente implica repetir lo que se ha realizado: el paso del tiempo y la crítica de que fue objeto el trabajo de los historiadores les obligó a refrescar los métodos, las miradas, los objetivos y los objetos de investigación, entre otros aspectos. La construcción de nuevas ciudadanías permite integrar en las prácticas investigativas, de enseñanza y difusión de quienes se dedican al estudio de las acciones humanas del pasado, los aspectos novedosos que mantienen vigente su presencia académica y escolar.
La materia prima de la que se extraen los indicios e interpretaciones del pasado son las fuentes, en todas sus formas y clasificaciones. Por lo anterior, el objetivo del presente texto es proporcionar a los docentes un conjunto de propuestas teóricas y prácticas para hacer uso de ellas, en la desafiante labor de la enseñanza de la Historia.