Vida simbólica, poder, lenguaje y género
Desde la perspectiva antropológica, se reconoce la coexistencia de múltiples y profundas estructuras simbólicas y redes de significados dentro de una misma organización, considerando la compleja interacción entre la dimensión material y la simbólica, dado que “la cultura comprende artefactos, bienes, procesos, ideas, hábitos y valores heredados. La cultura es una realidad sui generis y se debe estudiar como tal”. En segundo lugar, debe advertirse que el pensamiento humano, aunque guiado por mitos y valores compartidos, no es lineal. Esto significa que las acciones de los integrantes de la organización pueden entrar en contradicción con sus propias creencias dependiendo de las presiones o dinámicas de las situaciones sociales específicas que enfrentan, rompiendo la supuesta coherencia conductual que la administración busca imponer.