La Escuela de Ciencias de la Educación
El momento que me tocó
El director debe saber que hay muchos ojos que lo están vigilando, unos para adularlo y otros no, por eso debe empeñarse con dedicación y sacrificio para cumplir con su responsabilidad; debe convenir bien con los compañeros maestros y alumnos los temas que se presenten; de manera especial respetar la normatividad y respetarse a sí mismo, sin alzar la voz; hay que cuidar la dignidad de las personas, dimensionar que las palabras y expresiones del director tienen un peso específico diferente. Este libro es un recorrido de la experiencia de un director que construye con un equipo el amor por la enseñanza.