De educar a civilizar, dilucidando el papel de la educación superior en México bajo el enfoque del aprendizaje permanente
Esta obra muestra la percepción de las competencias que los alumnos universitarios de diversas instituciones del país admiten tener y que se requieren para integrarse activamente a una vida exitosa, tanto en el ámbito laboral como en su desarrollo personal, social y para ejercer una ciudadanía participativa. La investigación pone en cuestión el modelo de educación que se oferta a nivel superior en instituciones públicas de México, bajo la premisa de ofrecer una educación pertinente que permita incorporar profesionistas competitivos a la sociedad. El estudio se fundamentó en la metodología recomendada por la Comisión Europea para la formación de ciudadanos acorde con las nuevas formas de convivencia en el mundo, la cual considera ocho competencias clave.
Los resultados deberán interpretarse como un llamado a las autoridades de la educación superior para diseñar políticas que hagan posible el tránsito hacia un modelo educativo que facilite el aprendizaje a lo largo de la vida y la transferencia de competencias hacia los ciudadanos. Esto es pertinente, pues en México el gobierno federal se ha propuesto darle un nuevo sentido a la educación superior al promover el aprendizaje a lo largo de la vida, para lo cual instaló la Comisión Nacional de Aprendizaje para toda la Vida como un modelo de educación continua y flexible que declara como derecho de las personas el autoaprendizaje y la actualización permanente para que estén preparados para enfrentar y adaptarse a los cambios que se registran en su entorno social, económico, tecnológico y ambiental.