Un rojo profuso
La infancia siempre deja cicatrices. Ya sea en el deseo férreo de ser madre, en la visita inevitable al diván, o en una pelota roja que llega repentinamente para trastocar una vida mediocre aunque tranquila. Tal es el caso de Constanza, quien anhela tener un hijo para no sentirse sola y darle el amor que su madre le negó. Sumergida en una vida rutinaria pero serena, procurada por Raquel, compañera de trabajo, y Marco, su mejor amigo desde el orfanato, Constanza descubrirá que no se puede controlar la memoria y que el pasado nunca queda atrás.
En Un rojo profuso, José Juan Aboytia tensa sutilmente los hilos de una historia que sucede lenta, sembrando el suspenso poco a poco, como dicta el canon de las historias clásicas de fantasmas. Con estilo parco y contundente, Aboytia se distingue por su alcance de lo más valioso en el género: astucia narrativa y el manejo económico de las presencias de realidades paralelas. Destino, acción, dolor y densidad en sus personajes, conforman el sustento de esta novela que traspasa el género para estremecernos, asustarnos, pero también, conmovernos.