Siete días de palabras inesperadas
En 2018 inventé un juego con un amigo poeta.
Cada día, a una hora inesperada, le enviaba un mensaje de texto pidiéndole la primera palabra que viniera a su mente.
Hicimos esto durante siete días, y de ahí nació una lista de siete palabras.
Después, durante otros siete días, lancé una moneda por cada palabra: si salía águila, la palabra se quedaba; si salía sol, la palabra se iba.
Así surgieron los siete juegos de esas siete palabras.
En 2019 conocí a Idalia, y con ella nació la idea de invitar a otras personas a escribir inspiradas por estos juegos. Ella se encargó de la selección y de invitar a quienes finalmente escribieron los textos.
Ya con los escritos en nuestras manos, decidimos darles forma en una publicación.
Pero en medio de los planes ocurrieron cosas:
llegó la pandemia,
mi amigo poeta partió de esta dimensión,
y yo me casé.
Y varios años después, finalmente publicamos todo esto.
Y así fue perfecto.
A.R