Inés
Inés, una joven española recién salida del convento, viaja a París, donde queda al cuidado de su primo Jesús. Encuentra trabajo en la mansión de Javier, al mando de Ivette: dos figuras poderosas en una casa llena de opulencia y delirios de grandeza, que pronto devienen en explotación y violencia, particularmente ejercida por los hombres que frecuentan ese hogar hacia las mujeres que lo habitan. Inés, una chica inocente a la cual se le había advertido el pecado solo de manera teórica, debe enfrentar de primera mano la agresión y crueldad que sufre, al mismo tiempo que experimenta culpa, impotencia y remordimiento hacia lo que había aprendido en el convento.