Piedra Rosetta en el desierto
Los versos de "Piedra Rosetta en el desierto" descienden hacia una profundidad que se levanta, como diría Jorge Medina Vidal. Cortados en un número mínimo de sílabas verticalizan el decir. Esa verticalización -que nada tiene que ver con la poesía vertical de Juarroz- genera una vuelta inmediata. El recorrido no produce surco. Se cumple así una suerte de bloqueo a la versura que amaga consumarse. Pero los períodos son muy breves y esa brevedad tiene el efecto culturo-poético de orientalizar a péndulo mínimo, se diría. Lo que está cortado, entonces, es el tiempo. Piedra Rosetta en el desierto de Manuel Illanes crea un vértigo por descenso interminable.
—Eduardo Milán