Entre tiza y fe
vocación del alma
Entre tiza y fe es un testimonio pedagógico y humano que articula la experiencia docente con una profunda reflexión ética sobre el sentido de educar en contextos marcados por la desigualdad. A lo largo de la obra, Mariano Martínez Díaz de León construye una narrativa íntima y reflexiva donde la escuela se presenta no solo como espacio académico, sino como territorio de encuentro, dignidad y esperanza. El título sintetiza con acierto la dualidad que atraviesa todo el libro: la tiza como símbolo del oficio cotidiano del maestro y la fe entendida como confianza inquebrantable en el ser humano y en su capacidad de transformación.
El autor recorre su trayectoria personal y profesional desde los primeros acercamientos al aula hasta la madurez de una vocación consolidada, mostrando cómo la familia, la comunidad y la experiencia directa con los alumnos moldean su concepción educativa. La obra destaca el papel central de la familia como primer espacio formativo y subraya la influencia de los valores, la lectura y el ejemplo como cimientos del aprendizaje significativo. Estas experiencias iniciales se enlazan con una mirada crítica al sistema educativo mexicano, especialmente en lo referente a la desigualdad en el acceso a la educación entre contextos urbanos y rurales.