Epistemología reduccionista en los orígenes de la modernidad: una crítica dialéctica
Julio Muñoz Rubio e Iván Alfadir Gutiérrez Pacheco, ambos tanto biólogos como filósofos de la ciencia, se han propuesto una tarea ambiciosa: hacer una crítica dialéctica al reduccionismo en sus orígenes, en el siglo XVII e inicios del XVIII desde la perspectiva marxista. En esta crítica es necesario un conocimiento básico de la epistemología reduccionista a fin de sacar el máximo provecho al texto.
Su trabajo combina un amplio repaso histórico sobre los orígenes de la epistemología reduccionista, una revisión de sus flancos teóricos más débiles y una reflexión sobre las causas de su persistente carácter hegemónico en la ciencia moderna y en la sociedad capitalista contemporánea.
Los autores reconocen los aportes históricos del reduccionismo, pero critican que hoy en día impliquen una visión donde “la sociedad deberá ser entendida en función de los individuos que la componen” y “la economía como expresión de inmanentes propiedades de la mercancía y la propiedad privada”. Muñoz y Gutiérrez cuestionan este orden de jerarquías y de verdades únicas. En su argumentación analizan la obra de filósofos considerados reduccionistas en un sentido u otro, tales como Descartes, Hobbes, Locke, Leibniz y Hume y de científicos como Boyle, Galileo y Newton, entre otros, para lo cual se apoyan tanto en la obra de Marx y Engels como en un gran número de otros autores marxistas.
En su libro cuestionan el enfoque del reduccionismo y se preguntan cómo las relaciones capitalistas de producción fundamentan la tendencia a la mera cuantificación del mundo en la ciencia y cómo esto contribuye a la fragmentación de la realidad. Desde su perspectiva dialéctico-materialista examinan los contenidos ideológicos y fetichistas de la ciencia reduccionista y reivindican la noción de praxis como elemento indispensable para superar las limitaciones de la ciencia mecanicista. Su propuesta: despojar al mecanicismo-reduccionismo de sus mistificaciones, fetichismos, ideologías y cosificaciones, siempre apoyándose escrupulosamente en textos de Marx y Engels. Sin embargo, Muñoz y Gutiérrez no hacen concesiones a simplificaciones cuando reflexionan sobre la tecnología moderna, la fragmentación del mundo y la concepción burguesa de ciencia y técnica a pesar de estar seguros de que la burguesía no comprende que son posibles otra filosofía, otra ciencia y otra técnica que no sean las que le reporten beneficios”.
Su crítica a las graves limitaciones ontológicas y epistemológicas del reduccionismo va de la mano con su referencia a un mundo actual, donde prevalecen fenómenos multivariables, evolutivos y ambientales y donde una visión mecanicista con una idea conceptual del hombre-máquina no lleva a buen puerto. Desde la Rosa-Luxemburg-Stiftung consideramos que esta obra representa un abordaje pertinente de la epistemología reduccionista, que fomenta la discusión sobre el tema desde el pensamiento crítico y que ofrece un valioso repaso histórico-filosófico del reduccionismo. Que sirva para un debate fructífero.