Narcisismo capitalista
Esbozos para un amor post-psicológico
Este trabajo puede entenderse como el testimonio de un abandono de los dispositivos del culto psi, que no se reducen exclusivamente al psicoanálisis; debido a que es posible extenderlo a los demás conjuntos doctrinales psicológicos en sus diversos cismas, tanto ortodoxos como “protestantes”, ya que es en el campo psi donde se disputan particularmente los dogmas de fe modernos. La motivación que orientó la escritura de este texto surge de la experiencia misma de haber sido interpelado como paciente o analizante por dichos dispositivos: un estudio en primera persona acerca de cómo sus técnicas decantan con facilidad en un ejercicio de control moral mediante el concepto de narcisismo. En la práctica concreta, este concepto opera como una versión secularizada del pecado de la soberbia; aunque el discurso psicológico pretenda autorizarse bajo la legitimidad de la ciencia o de una promesa emancipadora, termina por reproducir viejos hábitos de persecución a través del mecanismo de la culpa, solo que revestido bajo el eufemismo de la “responsabilidad individual” o “subjetiva”.
Por ello, este texto puede constituirse como una reelaboración conceptual posterior al abandono de la secta psi: una reflexión retrospectiva que no busca replicar en la crítica el mismo punitivismo dirigido hacia quienes ejercen estas prácticas. Tal empresa sería estéril. La práctica misma, de hecho, padece una constante devaluación y precarización; no es objeto de este ensayo continuar el ciclo de desvalorización subjetiva inaugurado por el circuito despiadado del capital. Tampoco se pretende reinstalar al individuo como categoría epistemológica y ontológica de mayor jerarquía, sino poner el foco en sus lógicas implícitas, en los elementos ideológicos que subyacen a aquello que se presenta como natural y evidente: el sujeto político-económico de la modernidad capitalista.