Trapos
Esta no es una novela tradicional. Sí, hay personajes y más o menos les pasan cosas (o a lo mejor al revés: ellos van pasando por la vida), pero en cuanto a la estructura… pues está rota. Por eso de repente el autor se pone a platicar contigo y de repente te cuenta de cuando Carlos era pequeño y también de cuando creció y fue descubriendo que la vida no se parece a esas historias donde los malos reciben su merecido y los buenos viven felices. Ah, y también te enteras de por qué se llama Trapos.