Desigualdad regional cómo causa del empobrecimiento y la necesidad del desarrollo social
La desigualdad regional y el empobrecimiento son problemas de carácter estructural en México, están asociados a múltiples factores determinantes, como sociales, económicos, geográficos y políticos. Asimismo, son consecuencia de la implementación de políticas públicas y sociales no vinculadas al cumplimiento universal de los derechos sociales en México, detonadas a partir de la etapa de liberalización económica en los años ochenta, con el modelo de ajuste estructural, hasta la actualidad, con el denominado ‘capitalismo postindustrial global’. Estos han generado procesos de incompatibilidad entre el crecimiento económico y el desarrollo social con equidad social. En estos procesos sociales y económicos se ponen de manifiesto las carencias o privaciones sociales, como negación de los derechos sociales.
Las cifras oficiales y actuales de carencias sociales en 2024 indican que el porcentaje de la población con al menos una carencia social en México es de 61.7%; mostrando las mayores prevalencias en las privaciones por acceso a seguridad social (48.2%) y salud (34.2%). Las entidades que presentan mayores porcentajes en estas dos carencias son los estados del sur de México como Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Tlaxcala. Sin embargo, es importante reconocer que la pobreza multidimensional, las carencias sociales y desigualdades se presentan a lo largo del territorio nacional; visto desde el ámbito municipal, existen localidades del norte y centro del país que presentan incluso pobreza extrema, aunque particularmente estas problemáticas y sus altas prevalencias se presentan en el sur de México y en regiones indígenas.
El objetivo de este libro es mostrar las características de la pobreza que experimenta la población en México, además de sus causas y sus efectos, en particular, visto desde el ámbito regional. Asimismo, se busca identificar otras problemáticas sociales como la desigualdad regional, la segregación social y territorial, además de la carencia en la calidad de vida. Sin embargo, para comprender estas problemáticas sociales, es imprescindible buscar explicaciones en los modelos económicos y sociales implementados en México, así como de las políticas económicas y sociales que inciden en las condiciones o estándares de vida de la población. De forma particular, es necesario comprender el desarrollo regional para plantear alternativas respecto a la reducción y erradicación de la pobreza y la desigualdad, a través del crecimiento económico y su vínculo con el desarrollo social. Es importante vislumbrar también los procesos de segregación social, territorial, desigualdades económicas y sociales en el ámbito regional como parte de un sistema global, en donde las poblaciones integrantes de comunidades, localidades y regiones se vuelven vulnerables.
De manera general, se explican el empobrecimiento, la exclusión y la desigualdad regional como parte del sistema capitalista actual, caracterizado por crisis económicas que conllevan a niveles altos de desempleo, subempleo, precariedad laboral, expansión del trabajo informal, lo que hace a las personas y sus familias, más vulnerables a la presencia de privaciones por acceso a derechos sociales, como lo son la carencias por acceso a seguridad social, a la salud, a una vivienda digna, alimentación, educación, internet, entre otros derechos. Por lo tanto, los riesgos que presenta la población respecto a caer en pobreza multidimensional y extrema son más elevados. El capitalismo informacional conlleva inequidad e injusticia social, implica sistemas de bienestar quebrantados, generando a su vez degradación de las condiciones de vida, debido a que se fundamenta en una productividad basada en la tecnología, con menor apoyo en la fuerza de trabajo y capital humano; lo cual lleva a la presencia de exclusión social para quienes no son partícipes de derechos en una sociedad.
Esto es condicionante del desarrollo social y regional tanto para reducir y erradicar el empobrecimiento como también para eliminar las desigualdades sociales. En principio, la política económica y la política social se han mantenido disociadas para la provisión universal de los derechos sociales y para el mantenimiento de estados de bienestar que tengan como fin el beneficio de la sociedad en conjunto. México es un país que se ha caracterizado por inequidades en el ingreso y falta de distribución de los recursos en diferentes niveles: local, regional y nacional. El capitalismo actual visto en sus diferentes facetas conlleva también a la desigualdad regional; por ejemplo, en el ámbito de la sociedad global de la información, de innovación tecnológica, de las redes de información y comunicación, del control financiero y tecnológico y de la concentración económica, se crean espacios dependientes y subordinados con brechas o disparidades en la participación de los recursos de una sociedad y donde la población se encuentra en mayor riesgo de presentar empobrecimiento y exclusión social .
Los autores de los capítulos que comprenden este libro presentan la indagación de las problemáticas antes señaladas, además brindan alternativas para alcanzar el desarrollo social y bienestar con el fin de construir zonas y regiones con mayor equidad e inclusión social para reducir y erradicar las problemáticas de carencias sociales y empobrecimiento, no solo a nivel individual, sino también a nivel regional. Algunas de las conclusiones que se plantean en este estudio son el crecimiento endógeno, la distribución no solo del ingreso, sino de los recursos; la implementación de políticas focalizadas orientadas al desarrollo rural y regional, el desarrollo comunitario, del turismo; el cumplimiento de los derechos incluida la educación, la salud, la seguridad social, etc. Y se plantea la aceptación y el reconocimiento de la cultura en las comunidades rurales e indígenas, para evitar su exclusión ante un sistema globalizado.