Sin saberes feministas no hay derechos humanos
No basta con hablar de despatriarcalizar las epistemologías jurídicas, sino también de descolonizarlas. En este horizonte, la fuerza de los movimientos feministas en las calles no solo atravesó, sino que desbordó los límites de las universidades: las luchas contra la violencia feminicida, por la despenalización del aborto, por el derecho al cuidado y en defensa de los territorios han generado epistemologías, teorías y metodologías propias, nacidas de la experiencia colectiva y de la resistencia. Estos saberes interpelan a la academia y recuerdan que el conocimiento feminista se produce también en los cuerpos, en la memoria y en la acción política cotidiana.
En ese sentido, los diversos feminismos han puesto a disposición un legado conceptual vivo que se expande. Ese legado, dialoga siempre con un conjunto abierto de enfoques y objetos de estudio, y corroe la rigidez de los límites disciplinarios e institucionales, como veremos en los diferentes capítulos de la presente obra. No se trata de un pensamiento confinado a la academia, sino de un entramado de saberes que también se produce en las calles, desde el cuerpo y en las luchas colectivas, allí donde se gestan epistemologías críticas capaces de interpelar al poder y disputar sentidos al conocimiento hegemónico. Desde esta doble raíz (académica y política) se construye el presente libro, como una apuesta ético-política que entiende al feminismo no solo como un marco de análisis, sino como un horizonte emancipador para repensar los derechos humanos desde la experiencia de las mujeres y niñas.