El perro y los pueblos originarios americanos
Tomo III
El perro llegó al continente americano hace más de 15 000 años y cinco milenios después ya había llegado hasta el extremo sur de la Patagonia. Se integró a la vida humana en un tiempo en el que la cacería y la recolección era la forma de subsistencia fundamental, aunque al inicio la abundancia de ejemplares limitó la propia forma de vida de las bandas. Sin embargo, conforme el sedentarismo, el pastoreo y la agricultura se fueron desarrollando, el número y valor de nuestro compañero aumentó, no sólo como trabajador en el campo y guardián en las casas, sino también en el mundo sobrenatural, bien acompañando a los difuntos, protegiendo lugares sagrados, sirviendo de puente entre los humanos y las fuerzas divinas o reconociéndose como símbolo del agua, la lluvia, la fertilidad, la Luna y los ciclos naturales.
Este tomo, el tercero de la serie, nos presenta la cautivadora historia del perro americano como parte integral de todo el mundo cultural del continente hasta el día de hoy.