Mi vida en sus manos
Infancia, familia y memoria en la Hacienda de Santa Cruz de Campos, Sinanché, Yucatán
Antes de que las primeras luces del sol despuntaran sobre los campos de Sinanché, la hacienda Santa Cruz de Campos ya despertaba entre el murmullo de la hermandad y el aroma del trabajo diario. En este rincón del Yucatán profundo, donde el henequén vestía la tierra de un verde infinito, transcurrieron los primeros quince años de una infancia marcada por la curiosidad, la agudeza y la resistencia.
Esta obra ofrece un viaje íntimo al corazón del oro verde. Desde el sembrado del henequén y la extracción de su fibra hasta la comercialización e importación a los mercados mundiales, el relato desentraña con una precisión fascinante el engranaje industrial y humano de toda una comunidad obrera.
Sin embargo, la vida en la hacienda se medía tanto en toneladas de fibra, como en el peso del sufrimiento cotidiano: pertenecer a una familia humilde significaba enfrentar de cerca las carencias de un salario precario que jamás alcanzaba, ensombrecido por la constante nojoch cuenta: aquella deuda impagable con el patrón, herencia directa de la esclavitud que sufrieron los abuelos y cuyos relatos aún resonaban en la memoria familiar.
En medio de esa lucha, los golpes de la naturaleza no tardaron en marcar a la familia. La tragedia irrumpió con la fuerza de un rayo que dejó secuelas de ceguera en una hermana de apenas dos años, sumada a la dura realidad de otro hermano afectado por la polio; afecciones que la pobreza extrema impedía atender médicamente. A pesar del dolor y la adversidad, la dignidad, el apoyo mutuo y la calidez comunitaria se convirtieron en el refugio para salir adelante.
Mi vida en sus manos es un testimonio desgarrador, entrañable y profundamente humano que rinde homenaje a la fuerza de la comunidad obrera de Sinanché, rescatando del olvido la transformación del paisaje, el dolor familiar y el despertar de una mujer que aprendió a descifrar la vida entre la fibra del henequén y la resiliencia de su gente.