Ecosofía y turismo:
Reencantamiento de nuestra Naturaleza atacada
¿Que hace que el ser humano tenga un enfoque de agravio sostenido expresado en disputa, asedio y despojo hacia la Naturaleza que provee y asegura su y la Vida? De alguna manera, todos compartimos una visión y sentido sociópata en nuestra relación con ella. El ataque desde el turismo convencional se manifiesta con la turistificación, la gentrificación, la migración forzada o la desterritorialización. El turismo se convierte en placebo que hace invisible la devastación de la Naturaleza, hay demasiada crítica y lamentación.
Si la Naturaleza “es el sustrato sobre el que se construye el turismo”, ¿dónde quedó el miramiento al magnánimo y complejo escenario biocultural geográfico? El periplo de resplandor conclusivo fue “redescubrir” que más allá de la ecología y la sustentabilidad convencionales, existe la versión profunda que percibe, siente y aborda a la Naturaleza –además de lo fenomenológico, tangible y plausible– el lado de conexión espiritual con la Vida: la ecosofía. ¿Puede ella ser referente conceptual cual instrumento de análisis epistemológico y práctico aplicado al turismo? Efectivamente, la ecosofía reúne los sustentos y principios suficientes para repensar la mirada esperanzadora de la recuperación del planeta. No es una teoría, es una invitación a la poesía, al silencio del sujeto cartesiano, a la entrada en la trama de la vida. Gestionada tanto desde el compromiso del corporativo, el empresario, como la del turista, el turismo ecosófico podría convertirse en alternativa que rescate, resensibilice y reestablezca las relaciones entre la Naturaleza, la Vida y los seres humanos, cualquiera sea su cultura.
Es pasar de un mundo “calculado” a uno “poetizado y reencantado”, por ello la inédita y atrevida propuesta de vincular el desarrollo del turismo con la ecosofía en el cometido de continuar acariciando la Vida, evitando caer en el vacío de la nada. La presente entrega contribuye a fecundizar el proceso y evolución de los conceptos que enarbola el turismo como multiciencia, consumando el objetivo transgresor de contribuciones habituales a dicha disciplina.