Desobediente
No es un manual para ir por la vida mentando madres o para ser rebelde por el simple hecho de serlo. Es para aprender a ir en contra de las creencias que te han impuesto y que no te dejan avanzar, para cuestionar absolutamente todo y para tener el valor de hacerte preguntas incómodas. A las mujeres nos dijeron que debíamos ser complacientes, lindas y obedientes. Pero, ser desobediente es asumir tu vida, con sus altas y bajas. No podemos regresar el tiempo y cambiar la forma en la que atravesamos algunos momentos o evitar las heridas que causamos a otras personas, pero sí podemos acoger todas nuestras versiones y trabajar para ser la mejor de todas.