Mi lengua no cabe en jaula
Ruth García nos sumerge en un viaje a través de la palabra donde la poesía se levanta como un puente que revela la esencia misma del ser. En su libro Mi lengua no cabe en jaula, cada poema es una puerta abierta, sustancia íntima, una ofrenda simbólica que cobra vida en un diálogo interno que se desteje mostrando las tonalidades del alma.
En este poemario, la palabra brota como un soplo de magia y conexión mística, ¿rito o invocación? que transcurre desde el origen hasta el despertar del yo creador. La poesía sucede como un canto inagotable. Es la lengua del poema, la energía creadora que nombra el pensamiento y define la vibración del verso convirtiéndolo en una caricia o navaja, placer o dolencia, respiración, vuelo.
La poeta nos lleva por un camino bifurcado, un laberinto lumínico y revelador; donde el lenguaje se vuelve un instrumento devocional y liberador.
Linda Guiza