Esa noche
Joe, Cathy y Frannie son tres hermanos que disfrutan de sus vacaciones en la casa que hace unos años compraron juntos y comparten en Verona. Están muy unidos, en el Reino Unido trabajan en la clínica veterinaria familiar y viven uno al lado del otro en tres casas de campo contiguas. Al comienzo de la novela, Cathy recibe una llamada de Frannie pidiéndole ayuda. Corre hacia la carretera, al pie de la villa, donde encuentra a Frannie y Joe junto al coche, en medio de la carretera, y un cuerpo tendido en el suelo. Frannie ha atropellado a un hombre. Cathy quiere llamar a la policía pero Frannie la detiene. Unos días antes, en el mercado, Frannie y Joe habían tenido un altercado con la víctima del atropello, nada grave pero la policía había intervenido. Frannie le dice a Cathy que si llama a la policía es muy posible que vaya a la cárcel y entonces ¿qué sería de Paul, su hijo? Frannie es madre soltera. Cathy y Joe llevan el cuerpo al bosque y lo entierran, mientras Frannie se encarga de limpiar la sangre del coche y la carretera. Para cuando sale el sol a la mañana siguiente los tres hermanos han borrado las huellas del crimen. Cathy se ha quedado con la cartera del hombre y por su identificación descubre que se llama William. Es un policía que tenía una orden de arresto contra uno de los hermanos, aunque está cubierta de sangre y es imposible distinguir a quién va dirigida.