Han cantado bingo
Todo empieza con un juego: algunas noches, en esos diez minutos suspendidos entre la marcha de sus padres al bar y la vuelta de la abuela del bingo, dos hermanas salen a escondidas por la puerta de atrás hasta El Cuervo, un volcán tan redondo como una panza, cuentan hasta tres y corren de vuelta sin mirar atrás. En un cartón de bingo aparecen quince números -los mismos que las edades de la protagonista comprendidos en la novela, presentes a modo de mosca sobre cada capítulo-, y en esos diez minutos suspendidos que dura una partida, todo es posible. Escrito con un lenguaje juguetón y cautivador, cruel y bellísimo, en este libro Lana Corujo nos acerca a la infancia, las heridas y la magia oscura que se teje entre dos hermanas que comparten un secreto.