Naturalezas no indiferentes en cines latinoamericanos
La noción de "naturaleza no indiferente", formulada por el cineasta soviético Serguéi Eisenstein como la disposición orgánica de los elementos del lenguaje cinematográfico orientada a suscitar una emoción intensa —orgiástica—, constituye el fundamento teórico estético que atraviesa los tres ensayos reunidos en este libro.
El primero se dedica a examinar el imaginario cinematográfico construido en torno a las conquistas de los siglos XV al XVII en Latinoamérica, acontecimiento fundacional de la modernidad latinoamericana. El segundo reflexiona sobre la planta del maíz en el cine mexicano donde se describe cómo a finales del siglo XIX toma una connotación de “alimento de salvajes” y en el siglo XXI nutre imaginarios futuristas de especulación vegetal. El último ensayo está dedicado a dos piezas de la cineasta Tatiana Huezo —"El lugar más pequeño" (2011) y "El Eco" (2023)— y propone que, al apelar a un uso riguroso de las formas narrativas clásicas, emergen verdaderos cantos a la naturaleza.