Buscando a Dimas
Escribo esta historia basada en la tuya, pero no es fiel a los hechos duros: no es biografía. Tampoco es solo imaginaria. Como toda historia, nace de muchos hechos con una buena dosis de imaginación sobre cómo habrían sido algunos pasajes que no conozco. Esta epopeya narra tus luchas, tus valores, tus tristezas, tus proezas colectivas, pero no es tu historia objetiva, sino la subjetiva narración de tu gran vida.
Dimas fue un niño como cualquier otro, ni más alto ni más bajo, como tantos lo fueron o lo son: inquieto, soñador, persistente. También, como a muchos, le faltó un padre permanente; pero no una madre. Creció sabiendo lo que es el anhelo constante: a veces el hambre, el frío, el dolor de los músculos, de la espalda, de las manos y de las piernas. Y sin embargo, sonreía.
Acompáñalo en su andar. Esta es su historia. Esta también podría ser la tuya.