Y estar siempre
Las escogidas palabras son sonidos. Sesudas, buscadas, halladas combinaciones, acordes, armonías, disonancias, matices, silencios: resonancias. Del todo se echa mano en la conciencia de que ahí, escurridiza y noble, como en lo que pretende encerrar el mapa-pentagrama, al lado del placer habita la sorpresa. Es la forma del fondo: el fondo de la forma. Así en este libro dos libros que tus manos sostienen, así siempre, discreto y evidente en su atalaya, alto y junto a uno a ras de piso, el pergeñador/propiciador autocrítico perfeccionista errabundo y sedentario que nos ocupa y copa y acapara y suelta dejando/posibilitando entera libertad a quien aplicado/seducido ha abierto y en ubicando/ocupando su lugar lector se lanza a oírlo.