Mi primer para siempre
Duffy Distefano quiere tres cosas por encima de todo: a su padre,
al gato de la familia y al equipo de fútbol americano los Coyotes de Minneapolis. Por eso, tener que marcharse de un partido entre abucheos y convertirse en el blanco de las críticas en internet por culpa de un desafortunado incidente con la querida mascota del equipo, decir que le molesta se queda corto. Decidida a aclarar lo sucedido, Duffy acepta una entrevista en un popular programa matinal. Lo que no espera es compartir plató con otro invitado…, y mucho menos con la famosa estrella de los Coyotes.
Cuando a Connor Cunningham, el jugador más valioso de la liga, le encomiendan la misión de ayudar a su equipo a superar la crisis de imagen, acaba enfrascado en un divertidísimo duelo verbal con una aficionada con motivos de sobra para estar indignada, en directo y ante las cámaras. La entrevista se hace viral al instante y el público queda fascinado con ellos. Aunque Connor detesta este tipo de maniobras publicitarias, la insistencia del club para aprovechar la atención mediática acaba empujándole a pedirle una cita a Duffy.
Pero no tarda en descubrir que estar con ella resulta mucho más fácil de lo que había imaginado y aquella falsa relación empieza a parecerle demasiado real.
El problema es que la verdad siempre acaba saliendo a la luz, y Connor sabe que, si echa a perder lo que tiene con Duffy, cometerá el mayor error de toda su vida.