Hospedar el mundo
Pensar con Iván Illich bajo un techo común
En algún momento dejaste de confiar en tus propias manos y en tus pies. ¿Qué pasa cuando la herramienta ya no amplifica tu fuerza sino que la reemplaza? ¿Cuando el sistema necesita que dependas de él para justificar su existencia? Iván Illich dedicó su vida itinerante a entender cómo ocurrió eso. Lo hizo en Cuernavaca, en Puerto Rico, en Nueva York, en los mercados de Ocotepec, en los Andes, pensando en compañía y a ras de suelo.
González Gómez y Tornel retoman ese hilo para tirar de él hasta el presente. Lo que encuentran tiene forma de sistema global, dependencia tecnológica y crisis climática. Pero también de algo más hondo: la posibilidad de una vida proporcional, compartida y limitada. Frente a la destrucción quedan la amistad y los pequeños actos de renuncia insensata: formas políticas de sustraerse a la captura sistémica de la vida.