Chén che re
Al hablar de la cosa poética siempre debe aclararse: el polo artístico del proceso es el artesano que elabora con toda la gratuidad de su ociosidad una pieza verbal, y la pule y la ofrece: miren éste es mi poema y es mi artesanía, y el lector lo agarra, se concentra y lo lee y hace la poesía; hace la poesía en el sentido de que para otros ese mismo artefacto puede producirle un efecto estético o no. Para muchos un poema muy famoso no le hace ese efecto, no los mueve; no les da ni temor ni temblor. Una cualidad en los poemas de Mardonio Carballo es el humor, invertebrando lo tradicionalmente vertebrado, reconstruyéndose de otro modo. En Chén che re, el libro cuyos poemas lee Mardonio para usted, aparecen poemas que incluyen el náhuatl y el español. Quien lo oiga podrá apreciar la peculiar vibración de la voz del poeta, quien tiene, además, un estilo propio de leer poemas. En sus poemas Mardonio discurre por diversos formatos, como el aforismo, el haikú y los poemas interrogativos. Mardonio sabe que la poesía es un acontecimiento. Sabe que la poesía debe oírse y también leerse en silencio. Mardonio Carballo le añade a la complejidad de los diferentes idiomas también la de los espacios en blanco y una gama muy amplia de signos ortográficos de manera novedosa.