La teoría de un naufragio
Entre las múltiples voces poéticas que recurren al agua como metáfora, la poesía de Lavaniegos elige, ante todo, su forma de transitarla. El naufragio observa, recuerda y reconstruye: su embarcación no busca salvarse del mar, sino comprender las formas de recorrerlo. La teoría de un naufragio propone un viaje marcado por la turbulencia, la tormenta en alta mar y la tensión de habitar un espacio en constante movimiento, desde el cual se exploran la memoria, los vínculos afectivos y la vulnerabilidad. No siempre hay fuerza suficiente para sostener el timón ni certeza sobre el rumbo a tomar, pero sí una voluntad inherente. Navegar es aquí una forma de volver, de trazar nuevas cartografías y descubrir, en cada encuentro, aquello que nos transforma.