Mal de espanto
En los cuentos que integran Mal de espanto la frontera que separa lo fantástico y lo sobrenatural de lo cotidiano no es una línea, sino una neblina espesa, un silencio que hiela, que es apenas fraccionado por murmullos y ecos, por sombras, por rencores perennes; se agrupan bajo tres sugerentes secciones: «Sin horizonte», historias cuyo sino es activamente hostil; «Fuegos fatuos», alegorías donde abunda el desahucio y el agobio, y «Breve descripción de la peste», en la cual las narraciones oscilan entre la angustia existencial y la confrontación con la deletérea plaga.
Desde una oscura pero eficaz perspectiva, este libro reafirma una reconocible voz narrativa, con un estilo distintivo que sigue interpelando a los lectores, y que los confronta con los temas que obsesionan a Juárez: el tiempo, la muerte, la soledad, la enfermedad, la transgresión, lo oculto