Una hiena que no termina de parir
Una hiena que no termina de parir de Tania Acosta Ayala sumerge al lector en universos donde la fantasía y la realidad se mezclan dando origen a una tensión constante que recorre las historias de principio a fin. Las fronteras son siempre difusas y una especie de atemporalidad permite que los relatos se sientan cercanos y vigentes. Los personajes que la autora construye reflejan la complejidad de la naturaleza humana llevada al límite. No se limita en su exploración de los conflictos interiores y escribe sin miedo a incomodar, creando escenarios y situaciones que necesitan la participación activa de los lectores para completarse, para cobrar, finalmente, sentido y revelarles algo de su propia naturaleza que quizá no habían mirado antes.