Política criminal ante la delincuencia del siglo XXI
La obra desarticula la supuesta eficacia de la seguridad pública y la justicia penal particularmente en México, esto al evidenciar incapacidad estructural para contener la criminalidad y corrupción. Lo anterior, a partir de un análisis evolutivo, empírico y comparado que, expone cómo la medición del delito y la desconfianza social revelan fallas estructurales del sistema. La corrupción se presenta como eje disruptivo que erosiona el Estado de derecho y potencia la impunidad, y frente a ello, se critica el formalismo jurídico y crea un derecho sustentado en bases científicas. El estudio compara modelos internacionales, subraya los límites constitucionales del poder punitivo y advierte los riesgos de permanecer en sistemas inertes, obsoletos y cerrados. Como postulado central, se desarrolla un sistema abierto que integre elementos objetivos y subjetivos del delito al priorizar la verdad material, la prevención efectiva y una justicia funcional y acorde a la complejidad criminal contemporánea. Todo lo anterior, mediante una valoración integral de que permita alcanzar la verdad, superar el formalismo y construir una justicia equilibrada entre prevención, sanción y tratamiento.