El Conejo y el Lagarto
El Lagarto llegó muy peque al rio de los Ciruelos, y después de un tiempo se hizo muy brabucón, porque se comía a todos los pescados, y no conforme con eso, después decidió acechar al Conejo, y de tantas rondas que le hizo al Conejo. también el Conejo tomó sus precauciones, porque en vez de discutir con él Lagarto, tomó su astucia para mejor entrar en dialogo con el Lagarto, y al final el Lagarto se quedó triste y avergonzado, porque se burlaron de él, todos los pescados.