La piel hembra
Todo arranca con la noche áurea. A partir de ese momento, el pueblo bebe milagros y muerte, por igual. Personajes que han habitado el pueblo durante años, como La puta, el loco, el padrecito, son testigos de la cadena de desgracias que están por ocurrir, mientras esperan la llegada de un mesías de maíz. Así, las decenas de personajes que componen la narración se van pasando la estafeta para contar la historia de generaciones de amores, rencores, maternidades fe y guerra. Porque llegará el tiempo de la guerra de la mano de un generalísimo cuasi inmortal y cruel. Y serán las mujeres las que buscarán las salidas, los remedios, los verdaderos milagros y la redención, si es que ésta es posible. Las mujeres vivas, las muertas y las muertes que andan sobre mulas recogiendo ánimas y llevándolas a su última morada. En La piel hembra, Elaine Vilar Madruga, hace gala de un desborde de imaginación, de un dominio del lenguaje más exuberante y del mejor uso de los mecanismos fantásticos.