Relatos de polvo y piel. Los Reynoso
Para abordar a los Reynoso en Relatos de polvo y piel, el autor eligió una estructura narrativa entre la investigación y la ficción, que resulta atractiva y sugerente. En 37 capítulos breves, como si de personajes se tratara, y mediante saltos en el tiempo que permiten atisbar su personalidad, presenta algún aspecto importante de la vida de los integrantes de esta familia, así como la manera en que se inmiscuyeron en una situación particular y, en ocasiones, su destino final. En un lapso de medio siglo —1877 a 1927— pero sin orden cronológico, Elizalde González tiende un hilo para mantener en suspenso las vidas de sus tatarabuelos, al igual que de nueve de sus catorce hijos e hijas. Su continuo retorno en el tiempo permite que el lector se involucre afectivamente en la trayectoria que los llevará a su vocación, sus logros, el establecimiento o quiebre de alguna de sus empresas o relaciones sentimentales, e incluso, su trágica muerte.