La depresión no cura la dislexia
El autor invita a explorar y reflexionar, a través de ingeniosas analogías y críticas hacia lo convencional, exponiendo la sociedad en la que vivimos, aquella que ha dejado atrás su lado más sensible y lo ha cambiado por una necesidad de supervivencia. En una época donde la creatividad está comprometida por los avances tecnológicos, es refrescante la expresión humana plasmada en las palabras.
Esta obra no requiere ninguna secuencia en particular, es como caminar en un cuarto mental desordenado, donde al avanzar en cualquier dirección descubrirás algo especial que te dejará pensando un buen rato en una pausa meditativa.