Voces de los fresnos muertos
En los lugares donde la justicia nunca llega, la memoria es lo único que sigue vivo, como un susurro de los fantasmas que alguna vez habitaron ahí y se niegan a dejar su hogar, mientras que la violencia se queda impregnada en la tierra y el aire. En Los Fresnos, un antiguo pueblo convertido en colonia en Tepic, Nayarit, los ecos de sus habitantes se aferran a los árboles para permanecer vivos, y retratan un paisaje en el que la inseguridad se ha convertido en lo cotidiano, a causa del narcotráfico. A través de narraciones fragmentadas en una polifonía de voces de campesinos, mujeres y ancianos en temporalidades entrelazadas, esta obra habla sobre la memoria colectiva y la transformación de una comunidad rural mexicana, marcada por la pérdida de sus raíces y sus tradiciones, la violencia y el olvido.