Las prácticas de la discriminación étnico-racial en los espacios universitarios en la Ciudad de México
El racismo en los contextos de la educación formal en México ha sido estudiado usualmente a partir de las representaciones de lo indígena y lo afro en los contenidos didácticos, cómo es el caso de los Libros de Texto Gratuitos; desde el históricamente limitado acceso de la población indígena a la educación formal-estatal; y a partir de las relaciones interpersonales que se establecen en las escuelas y las universidades, tanto en las aulas como en los espacios recreativos. Consecuentemente, en varios estudios sociales llevados a cabo en escuelas y universidades en México se ha detectado la presencia de conductas y actitudes racistas entre la población estudiantil, incluso, por parte del personal docente. La reproducción de las prácticas racistas o de discriminación étnico-racial en las convivencias formales e informales en los espacios educativos puede ser considerada sumamente nociva para una exitosa cohesión social debido a que aporta a la normalización de dichas prácticas, lo que se agrava en situaciones cuando son toleradas por el personal docente o, peor aún, ejercidas por el mismo. En otras palabras, es una de las maneras de cómo el racismo se “hereda” socialmente entre diferentes generaciones en la sociedad mexicana.
Es por ello que en el presente estudio se propuso llevar a cabo una investigación comparativa de carácter exploratorio donde se buscó averiguar sobre la percepción social y las experiencias de la discriminación étnico-racial entre estudiantes de distintas carreras de licenciatura en dos universidades públicas y dos universidades privadas en la Ciudad de México, con el objetivo de no sólo identificar la gravedad del problema y sus principales expresiones, sino también con la meta de proponer estrategias para una paulatina erradicación de dichas prácticas racistas.
En este estudio exploratorio se intentó implementar una visión de análisis basada en la interseccionalidad o el hecho que las vivencias de las personas están condicionadas de una compleja manera por la pertenencia a distintas categorías sociales a la vez, como el sexo y la identidad de género, la orientación sexual, la etnia, la nacionalidad, la religión, la edad, el nivel socioeconómico, las características y las capacidades corporales, entre otras, que en su combinación particular provocan tratos diferenciados hacia las personas y grupos en términos de desigualdad y exclusión-inclusión social. En el presente caso se exploró la incidencia de las categorías del sexo de la persona, el nivel socioeconómico, la tonalidad de tez y el origen étnico asociado con “indígena” en las experiencias del racismo en la universidad.
El presente estudio fue llevado a cabo utilizando metodología mixta, se empleó una encuesta de muestro no probabilístico aplicada entre estudiantes de las cuatro universidades, y entrevistas cualitativas individuales con estudiantes y el personal docente de las universidades. De esta manera, a diferencia de algunos otros estudios de esta índole, también se tomó en cuenta la visión y las opiniones de las y los profesores universitarios sobre la problemática abordada.
Entre los principales hallazgos del estudio resalta que las prácticas racistas no son un problema agudo y constante en los campus universitarios, no obstante, está presente y, sobre todo, ejercido entre la propia población estudiantil. Asimismo, cuando dichas prácticas se llevan a cabo, estas suceden no sólo en los espacios recreativos de las universidades, sino también en las clases en la presencia del o la docente. Estas prácticas usualmente se expresan a través de comunicación no verbal y el racismo lúdico o chistes y comentarios supuestamente humorísticos con connotaciones racistas y clasistas. En otras palabras, se lleva a cabo de manera implícita sin una intención de violentar a la otra persona físicamente o psicológicamente a través de insultos abiertamente racistas.
Dado que esas prácticas también suelen llevarse a cabo en las clases, las sugerencias propuestas para la elaboración de estrategias para su paulatina erradicación no sólo se centran en la organización de eventos de concientización y campañas visuales y digitales sobre el problema del racismo en la sociedad mexicana, sino también en la capacitación para docentes acerca de cómo deberían de reaccionar al identificar dichos agravios en el aula, estando frente al grupo.