La noche de los Axolotes
Todo libro, bien leído, implica de alguna forma un viaje, pero La noche de los Axolotes es en particular un libro sobre viajes, viajeros y errabundos, sobre personajes bastardos en su sentido más prístino, es decir, aquellos que han perdido su lugar de origen y tratan de recuperarlo a través del éxodo, la odisea o la travesía. En ocasiones esos avatares transforman a los personajes hasta volverlos otros, o hasta que descubren que siempre fueron una copia de desgracias eternamente repetidas. Pero más allá de un tono trágico o grave, los relatos que constituyen esta obra siempre van acompañados por el humor, la candidez de la nostalgia infantil y la simplicidad de la inocencia, cualidades irrenunciables en medio de paisajes y contextos atroces. El segundo libro de cuentos de Jesús Mátero sigue de alguna forma la estela que ya comenzara en Círculos concéntricos, no porque en él haya una repetición invariable y anodina, sino porque a fuerza de profundizar en ciertos temas y tratamientos de su primer libro nos hace encontrar el dolor hasta en la ternura.
César Albatros