Coleccionista de palabras
Las caminatas diarias de Ella mientras vive en la bella ciudad de París cobran un nuevo sentido al descubrir su afición por coleccionar palabras. Ella sufre de un extraño dolor y opresión en el corazón, y su nuevo interés le ayuda a calmarlo por completo. Un día, descubre que sus palabras forman oraciones, y éstas a su vez, párrafos, que siempre comienzan con la palabra Mamá. De esta forma crea una conexión invisible con su madre, no la palabra, la real, aquella que la había dejado al morir meses atrás y le causaba esos padecimientos que se llaman dolor. Es así como las palabras lograron que Ella le diera un sentido a la muerte de su madre.