Lo que queda
Escribir un relato corto conlleva algunas complicaciones para quien desea contar una historia.
Los textos aquí reunidos están inscritos en un entorno apegado a la tierra, a los recuerdos, a la imaginación, a lo vivido y a lo no vivido.
Hay algunos jocosos, pero al mismo tiempo el dolor asoma de repente, los hay con misterio, con frustración y desesperanza; como la vida misma.
Está presente un colorido muy vívido y vibrante, olores y aromas que llegan a perfumes, sensaciones palpables que van desde la dureza de mezclar el lodo hasta la sensación ahogante del polen.
Relatos vueltos análisis de personas que tocan el sentimiento o de los que surge la añoranza de tiempos que ya se fueron, pero que seguirán presentes.
La nostalgia es una motivación para escribir, la autora lo sabe y la maneja, sus miradas pasadas y presentes se convierten en palabras.
Por todo esto y más leer estos relatos toca el corazón.