Recuerdos del mar
Cuatro cuentos fantásticos
Justo Sierra logra servirse de recursos para conseguir el efecto fantástico. A través del análisis de variantes entre testimonios, el campechano parece reconstruir y mejorar el fenómeno sobrenatural y disruptivo, que va más allá de un mero cambio de estilo. Tanto “Playera” como “Marina” ejemplifican cómo la narrativa de Sierra cambió de un tono maravillo o extraño para buscar inscribirse en lo fantástico. Ciertamente, sus escritos navegan entre la prosa y la poesía, lo que dificulta una lectura realista necesaria en la construcción de lo fantástico. Justo Sierra Méndez elabora una prosa compleja, no sólo por su estructura narrativa, sino por los recursos estilísticos que emplea. Ello converge en cuentos que, en mayor o menor grado, con resultados peculiarmente inusuales, muestran una preocupación por el carácter fantástico.