Kamidaari, voz del abismo.
visiones chamánicas en Japón.
El deseo de curar a otros de Gabriel Santamarina, que persiste a través de los años, le permitió indagar en los distintos aspectos de las terapéuticas humanas.
Santamarina parece haber explorado varías vías para recordar. Una de ellas: la gnosis como camino de salvación. Algunas veces alude a la condición deplorable humana y ello constituye la prueba del mal. Añora otra patria, la de su auténtica naturaleza. Siente nostalgia de su situación inicial, aquella que pretende redescubrir, su “yo” verdadero.
Nos convoca a despertar. A transitar un apocalipsis privado. A retornar a la luz divina.