Botánica forense
El lenguaje, lo sabemos, nos acerca a la comprensión del mundo, pero también registra la distancia, el horror y el extrañamiento que producen los sucesos violentos del acontecer. Los poemas de este libro, merecedor del Premio de Poesía Jaime Sabines en 2025, no pretenden emular una denuncia o un cuestionamiento sino que se convierten en un sistema de observación: una etnografía incómoda, una estética de claroscuros. En esta botánica forense, Julio César Toledo despliega sus habilidades en el campo de la escritura teatral y poética, construyendo un coro de voces espectrales a punto de desvanecerse que, antes de hacerlo, hablan entre plantas, objetos y rituales en el dolor compartido de un presente que se desmorona. // Mónica Nepote