Antología caprichosa
Algunos poetas franceses del siglo XX
A Octavio Paz le interesó explorar la forma en que los medios de comunicación podían colaborar a extraer a la poesía del desdén e indiferencia al que la condenan los nuevos tiempos; rescatarla de lo que llamaba “las catacumbas” y llevarla en busca de la comunión con los otros.
Se trataba, dijo, de luchar contra “la erosión de la sensibilidad, la corrupción de la imaginación, el envilecimiento de Eros, la acumulación de los desperdicios, la explosión del odio”; de oponer las letras a “la sintaxis bárbara en los radios, las inepcias de los programas de la televisión norteamericana doblados en nuestro idioma por gente que ignora tanto el inglés como el castellano, la diaria deshonra de la palabra en altavoces y
radios, la cursilería empalagosa de la publicidad –toda esa asfixiante retórica a un tiempo nauseabunda y azucarada de gente satisfecha y aletargada por el mucho comer. Sentados sobre México, los nuevos señores y sus cortesanos y parásitos se relamen ante gigantescos platos de basura florida.”
La renovación de Radio UNAM en 1957 propició un nuevo entusiasmo por civilizar literariamente a los medios y abrirlos a los escritores para que discutiesen a México y al mundo. Paz escogió la poesía francesa por su “organicidad única”, en la que “cada poeta es una estrofa de ese poema de poemas que es la poesía francesa y cada poema es una versión, una metáfora, de ese texto plural”. Así pues, Paz y un grupo de amigos, actores y actrices, le propusieron a la estación una serie de once programas, “Algunos poetas franceses del siglo XX : una antología caprichosa” que, con nuevas versiones y traducciones, se transmitió en la Ciudad de México durante el verano de 1958 y que este libro rescata, critica, prologa y epiloga rigurosamente.