Narrativas oníricas
¿Qué son los sueños sino un portal al alcance de nuestros ojos? Basta con cerrarlos y navegar por ese río onírico que arrastra fragmentos de otros mundos e historias de lugares donde la lógica se pierde y todo es posible.
Es en ese límite entre la vigilia y el sueño que el autor nos invita a cruzar el umbral que nos pierde en los laberintos de su mente, para acompañarlo a dar un obsequio a una Bestia Hermosa, a observar nuestro propio cadáver bajo la mirada de un Silfo o a viajar hasta el lienzo charro de Aguascalientes para enfrentarnos con un gigantesco minotauro rojo.
En los Sueños de Oniria, el autor abre la puerta al subconsciente y nos permite ir develando sus miedos, deseos y emociones, a través de 33 relatos de experiencias fantásticas y llenas de aventuras, y a la vez tan cotidianas como una tarde de té en casa de sus tías después de haber viajado a un exótico spa sanador, donde un dragón invisible vibra para otorgarnos paz.
El mundo onírico es parte de la literatura porque, ¿qué es la poesía sino un sueño traducido en palabras? Al menos así se ve reflejado en este libro que cuenta y canta sobre un sinfín de personajes místicos, que viven en verdes paisajes, así como en escenarios apocalípticos.
Estos sueños, narrados bajo una pluma delicada y sensible describen sabores, olores, texturas y emociones, reflejando el rico mundo interior del autor.
Aceptemos la invitación para sumergirnos en este umbral de lo oculto, donde las sombras danzan con los símbolos y después cerremos los ojos para despertar, quizás, a la verdad velada que late en el corazón de estas páginas.