Aguamiel
El agridulce sabor de lo cotidiano
¿Qué aguamiel puede extraerse de una vida marcada por el duelo temprano, los amores equivocados y un matriarcado que asfixia tanto como sostiene?
En estos relatos de autoficción, Graciela Herrera Hernández desciende al pozo de su propia memoria para extraer, con la paciencia del tlachiquero, la dulzura posible de la herida.
De la mano de abuelas, madres, hijas y ancestras, la autora borda escenas mínimas y poderosas: un rayo que parte en dos la historia de un pueblo, una soga colgando de un pozo, un cenzontle que canta sobre
las tumbas, un niño con “superpoderes” que aprende a habitar el mundo propio, un amor que sabe decir adiós sin romper los platos.
Con una prosa íntima, luminosa y entrañable, Aguamiel: El agridulce sabor de lo cotidiano es un libro-espejo que invita a mirarse, nombrar la violencia, honrar la resiliencia y descubrir que, incluso en las
historias más duras, siempre hay una gota de dulzor que puede salvarnos.