Códice de Cohetzala
Análisis integral de sus glifos, glosas en lengua náhuatl y contextos históricos
En 1749 los naturales del pueblo de Santa María Cohetzala presentaron ante la Real Audiencia de México un viejo documento que tenían resguardado y que representaba para ellos un importante recurso ante un proceso legal novohispano.
En ese momento el documento tenía, por lo menos, doscientos cincuenta años de vida. Posiblemente comenzó su recorrido justo al momento del arribo de los castellanos a Chiautla de la Sal. Le siguieron momentos críticos, de definiciones. En el siglo XVIII, después de ser visto en la Audiencia, pasó a los archivos reales y, siglos después, pasó al Archivo General de la Nación.
Ahora sigue su vida con el estudio de Rodolfo Rosas Salinas y Laura Rodríguez Cano, etnohistoriadores que, a través de las fuentes dejadas por los pueblos originarios, se han acercado al Suroeste poblano buscando los orígenes y las relaciones entre las poblaciones asentadas en este espacio. Además, junto con Angela Miren Valero Rosales, procuraron desatar los sentidos que depositaron en el idioma náhuatl los antiguos habitantes de Cohetzala.