Mi nombre se escribe con s
En un relato que transita entre la memoria, la política y la brujería, un mosquito se convierte en confidente de historias olvidadas. Desde los conjuros y cicatrices de Secu Sock, brujo de Sayula, hasta la ascendente trayectoria de Miguel Alemán Valdés, el libro rescata la voz de una mujer indígena que desafió las imposiciones de su época: Gelasia Ceballos Gómez, la primera presidenta municipal de Sayula y de Veracruz.
A través de su propio testimonio, Gelasia revive el proceso que la llevó de ser asistente cercana del presidente de México a convertirse en una pionera en la vida política, cuando las mujeres aún no tenían derecho al voto. Su lucha, marcada por la firmeza, la sensibilidad y la defensa de las mujeres indígenas, se entrelaza con la transformación social y cultural de su pueblo, enfrentado al choque entre tradiciones ancestrales y modernidad.
Más allá de la anécdota histórica, este relato es una denuncia contra el olvido y una invitación a recordar a quienes la historia oficial ha dejado en sombras. Gelasia canta, con guitarra, escopeta y cigarro, para recordarnos que el poder también puede ejercerse con ternura y rigor, y que la memoria es la forma más auténtica de justicia.