Tulipán roto
Cuando el sol nos da de frente en la cara es inevitable entrecerrar los ojos. El sol lastima. Da vida y lastima. Da luz y lastima. Hay un límite en la cantidad de luz que pueden recibir nuestros ojos, nuestra piel. El equilibrio de los ecosistemas es frágil, por eso una pequeña falla, un cambio de las proporciones, cambia todo. Somos parte de ese equilibrio. La búsqueda de la supervivencia va más allá de los factores ambientales porque nuestras necesidades no son únicamente fisiológicas. En todo caso, tendríamos que recorrer los límites de lo fisiológico, así como tenemos que recorrer los límites de ciertas definiciones, como humano, como vida, como mujer, como hombre. Necesitamos adaptarnos a las circunstancias porque quizá esa sea nuestra única estrategia de supervivencia.
Tulipán roto es una una novela que plantea un futuro posible, un futuro donde existe la crueldad y la violencia, pero sobreviven la esperanza, la amistad y el amor. La crisis climática se entremezcla con las emociones humanas, las cuales sobreviven aunque lo humano haya dejado de ser lo que pensábamos que era. Ana Gabriela Casillas Jiménez nos interpela a pensar profundamente en estas cuestiones, nos invita a preguntarnos qué de nuestra naturaleza nos convierte en quienes somos. Qué deberíamos conservar, cómo podríamos transformarnos.